Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.

sábado, 2 de julio de 2011

nobody home ..



I've got a little black book with my poems in
I've got a bag with a toothbrush and a comb in
When I'm a good dog they sometimes throw me a bone in
I got elastic bands keeping my shoes on
Got those swollen hand blues.
Got thirteen channels of shit on the T.V. to choose from
I've got electric light
And I've got second sight
I've got amazing powers of observation
And that is how I know
When I try to get through
On the telephone to you
There'll be nobody home
I've got the obligatory Hendrix perm
And I've got the inevitable pinhole burns
All down the front of my favorite satin shirt
I've got nicotine stains on my fingers
I've got a silver spoon on a chain
I've got a grand piano to prop up my mortal remains
I've got wild staring eyes
I've got a strong urge to fly
But I've got nowhere to fly to
Ooooh Babe when I pick up the phone
There's still nobody home
I've got a pair of Gohills boots
And I've got fading roots.

lunes, 24 de enero de 2011

Empero..☻



Cierro los ojos para disuadirme.
Ahora no es, no puede ser la muerte.

Está el escarabajo a tropezones,

mi sed de ti, la baja tarde inmóvil.

De veras está todo como antes:
el cielo tan inerme,

la misma soledad tan maciza,

la luz que se devora y no comprende.

Todo está como antes
de tu rostro sin nubes,

todo aguarda como antes la anunciada

estación en suspenso,

pero también estaba entonces este pánico

de no saber huir y no saber

alejarme del odio.

De veras todo está
destruido, indescifrable,

como verdad caída inesperadamente

del cielo o del olvido

y si alguien, algo, me golpea los párpados

es una lenta gota empecinada.

Ahora no es, no puede ser la muerte.
Abro los ojos para convencerme.

mario bendetti'-'

viernes, 21 de enero de 2011

¿Encontraría a la maga?

Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.

viernes, 14 de enero de 2011

La única herida


¿Qué bestia caída de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?
He aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo o la tierra.

Alejandra Pizarnik